|
|
|
|
Enviar a un amigo Imprimir
Desde Afuera
Del cubanazo y otros personajes
Cada país, cada cultura, crea sus propios personajes célebres, aquellos que permanecen en la memoria gregaria como enraizados a la propia identidad local y trascienden los tiempos y las generaciones.
Todavía en nuestros días alguien puede hablar de ‘volar como Matías Pérez o como Cafunga’; del famoso médico chino, que hasta ha sido canonizado popularmente, como San Fang Kang; a la amantísima madre Amelia Goyri, la Milagrosa, en cuya tumba reza una de las más bellas historias de amor. Recuerdo escuchar de niño, como historias de misterio, la de esta infortunada mujer que fue tan apasionadamente amada por su esposo.
Las gentes crean a los personajes célebres, los auténticamente folklóricos, que pueden ser tan individuales y únicos como el Caballero de París, o tan genéricos como un guapo. Es difícil hablar de un exilio sin comprometerse políticamente, pero como decía mi abuela: al pan, pan y al vino, vino.
De manera que, en honor a la verdad, el exilio cubano, al cual cada día me integro más, ha importado, creado y recreado a sus personajes célebres, que repito, pueden ser tan irrepetibles como una Celia Cruz o tan genéricos y ambiguos como ‘el cubanazo’.
Es una innegable realidad que la cultura humana se mueve a través de imágenes, las que creamos nosotros, las que recibimos por nuestros propios sentidos, y las que nos llegan por medio de nuestros interlocutores, medios masivos de comunicación, etc., imágenes al fin.
Cuba en el exilio, al menos la generación histórica, parece haber construido un modelo de cubano, que no es el ‘hombre nuevo’, de Ernesto Guevara, sino una idealización de lo que se considera como el cubano típico.
Se oye mucho decir: “Fulano es un cubanazo”. Pero, ¿qué es un cubanazo? Así parece denominarse a aquel que, habiéndose criado o nacido en los Estados Unidos, mantiene ciertas costumbres cubanas, al menos las más visibles, las más escandalosas, quizá.
El cubanazo es el que te saluda en la calle, el que se toma un cafecito en la Carreta o en el Versailles, después de un suculento almuerzo de arroz con frijoles, vianda y cualquier carne, el que habla un buen español y se siente, por esas ironías de la vida, cubano cien por ciento.
A la luz de los viejos, ser un cubanazo es toda una virtud. Lo ven como una prolongación del sentir nacional, de sus propias vidas, quizá, un tanto, víctimas de un patriotismo que en ocasiones parece haber trasnochado, y que en su apasionamiento casi ciego, obvian muchas otras facetas de la cultura nacional.
Si para los cubanos nacidos y criados bajo la égida del Kremlin y del CC del PCC, Cuba parece haber nacido en 1959, para los cubanazos, Cuba se hundió en el mar en 1959.
Y de la misma manera en que la cultura cubana se ha impuesto e integrado de múltiples maneras a la identidad miamense, y por ejemplo, tenemos en Miami, el Paseo de José de la Luz y Caballero y la Avenida Caballero de París, o las calles de Andrés Rivero Agüero, Mariana Grajales, Ignacio Agramonte, Antonio Maceo, José Martí y hasta un Boulevard de Más Canosa, quizá también podría denominarse una calle, una simple callejuela de Miami o de la Habana, como la Calle del Cubanazo.
Comentarios
Publicar un comentario
- El Heraldo de la lenin
- 20 de diciembre, 2010 8:48 am (GMT-5:00)
- Es increible que justo ayer comentaba con mi esposa ese asunto de las calles en Miami y sus nombres. Lejos de avenidas completas tipicamente son tramos de calle.
Me parecen interesantes muchas de tus observaciones, porque en realidad tanto nuestra generacion como antiguas generaciones nos hemos alimentado del uso de imagenes y aun, nos hemos inventado otras para poder vivir en paz. Asi la entrega total a un tirano se le cataloga de traicion del tirano y un gobierno irracional, que devora a sus hijos y solo logra terminar con el apoyo de los ignorantes y desposeidos alude a un bloqueo (en realidad un embargo) para justificar el hecho que ninguna de sus promesas fue capaz de cumplir, cuando en su ocaso, las escuelas son un desastre, la medicina tambien y hasta los empleados del estado son despedidos masivamente.
En resumen, quien vive de ilusiones sufre de desencantos y este Fidel y su gentuza, son el desencanto mas grande por lo menos de la historia de Hispanoamerica. Excepto las clases superpudientes (mas norteamericanos que cubanos) todo el pueblo los apoyo, y ahi queda el resultado. Tendremos que ir del exilio a Cuba a reconstruir algo aun mas destrozado que lo que encontro el exilio en 1898. Empezar de -50%, pero tengo fe en nuestro pueblo y lideres que se han entrenado en libertad...Que dios bendiga a Cuba, y que los cubanazos vayan a Cuba a pedir su ciudadania por parentezco y a reconstruir tambien!
|
|
|
|
|
|
|
|
Últimos registrados
29 de enero, 2012 aime lorena tur 17 de enero, 2012 Maria de los Angeles Pérez 13 de enero, 2012 elena perez 27 de noviembre, 2011 ALEXIS OLIVA Pulse aquí para registrarse
|
|
|
|